lunes, 20 de julio de 2015

Yo soy tu amigo fiel

Creo que el único invento que puedo poner por encima de la música son los amigos. Después, todo lo demás.
Y cada cual, más-menos amigos, se hace los amigos que quiere.
Hace un par de semanas, hubo un principio de incendio en mi edificio: concretamente en el departamento de al lado, que estaba vacío en plena obra de arreglos. Me despertó una vecina a los timbrazos, y a los minutos, estábamos en un semicírculo de pijamas, jogginetas y mal peinados, sobre la vereda. La policía despejaba el camino y los bomberos pasaban en fila por el pasillo. No fue grave: un albañil había barrido las colillas con el aserrín la noche anterior y se armó una pequeña fogata que tiraba más humo que el vaticano.
La cosa es que, como podrán imaginar, en la vereda, me encontré con Betty (Mirta estaba trabajando, buuu).
Betty había salido en pijama con una campera sobre el algodón de florcitas y con su perrito tipo chihuahua balvanerense. Que viene a ser el amigo fiel de Betty.
Mi pasillo, planta baja, chorreaba agua hasta la vereda, así que para pasar el momento me acerqué a saludar a Betty, que tenía al chihuahua balvanerense con la correa puesta pero en brazos.
- Hola Betty, cómo va
- Ay bien, viste qué mal esa gente
- Sí, un bajón
*el chihuahua pega un gritito tipo peluche balvanerense
- Qué lindo- le miento a Betty.
- ay, es mi perrrriiiitooooo- responde Betty cuasi maléfica.
Sonrío y me acerco. No puedo más de simpatía, es nuestro encuentro del año. Veo que su perrrriiiiitoooo tiene una chapita con forma de hueso en el collar, y una inscripción que no llego a leer. Me acerco más, el perrriiitooo vuelve a gritar.
Leo bien, la medallita dice: "Guapo".
- ¿"Guapo" se llama?
- Sí, es mi guapo, y es muy malo, jaja.. - Maléfica tipo balvanerense.
Retrocedo unos metros, me alejo de ambos. Miro hacia la puerta del edificio, ahí viene otra vecina, también con su perra en brazos. La perra, de pelo largo, negra buena onda, con collar, correa pero agarradita por su dueña. Se acerca a Betty: estamos en la dog friendly zone, estilo dueña en pijama con tapado encima, pantuflas y perrito en brazos.
Cuelgan las correas, inútiles.
Pasan los minutos, los perros siguen en el abrazo humano.
Que viva el amor.
- Muy feliz día, vecinos del mundo.


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