jueves, 28 de mayo de 2015

*la cultura de la violación no es cultura

Hace un tiempo, postié un comentario, una observación en relación a la "cultura de la violación". Bueno, quiero retomar un punto y proponer que dejemos de llamar a estas noticias de muertes, de asesinatos de mujeres, la "Cultura de la Violación". Creo que se trata más bien de la ausencia de cultura, de su negación, de su falta.
Y no me refiero, ¡por supuesto!, con cultura a la programación artística de un teatro (y aguanten los teatros). Me refiero a algo más grande, a ese tejido expansivo que creamos por el sólo hecho de ser sujetos de lenguaje. Ese tapiz que tiene que ver, precisamente, con vincularse, y no con asesinarnos.
Copio un comentario que acabo de escribir en otro muro. Sólo por insistir en que vayamos todxs a la Plaza de los Dos Congresos el miércoles 3 de junio... se llama de los DOS Congresos, no se llama DEL ÚNICO Congreso.
Insistamos en construir desde el amor.
Aguante toda esta movida, las discusiones, las reflexiones, las militancias, la vida pujando vida.
.....
*Creo que sí, que una cultura de la violación, viola a todos. Mata mujeres, atropella hombres, revienta vínculos. Y que sí, esa cultura está integrada por sujetos, por nosotros y ellos y ellas, todos sujetos de decisión de matar o hablar, de matar o escuchar. Todos sujetos de enseñar o castigar, de recibir o matar. Sí, gente de mierda hubo y habrá, sí. Nuestra lucha es porque sean la menor porción posible y no la representación de nuestra cultura, nuestra lucha es por revertir esa balanza: es aprovechar los procesos de democratización de nuestras sociedades, que solos no vienen, para ampliar el mapa, para incluir más palabras, más posibilidades que muertes, mejorar las condiciones de vida. De vida.
La convocatoria del 3 de junio tiene, además, la causa en que la diferencia física entre un hombre y una mujer han llenado las tapas de los diarios, como cada 30 horas, con el resultado de la hipertrofia cultural: machos-matadores y mujeres-bolsa de plástico, no me alcanzan las palabras, no hay definición para estas noticias del espanto.
La cultura de la violación quita espacio a hombres y mujeres, sí. Y está matando a las mujeres, ya no simbólicamente, sin vueltas. Un cuchillo, un arranque, un golpe. Es urgente. Es necesario frenar esto, la cultura del abuso, la cultura de la no-cultura. Dejaría de llamar a todo esto cultura: la llamaría costumbre, moda, televización, normativas, de la mismísima muerte.
- súmensé a Ni una menos!

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