lunes, 10 de noviembre de 2014

México

Sucede que la única letra que le suelen cambiar a la palabra México es, precisamente, su 'x', para pegarle una jota que nomás le alisa el sonido.
Pero creo que justo esa 'x', justo ese enigma, ese interrogante es su cosa más extraña y más propia.
Estos días de noticias terribles que llegan desde México (..y estos días tienen años ya, ¿no?) he leído/escrito tanto esa 'x'. Nací en México, vivo en la calle México, y sin embargo nunca había visto circular tan urgentemente esa palabra, ahí con su x bien metida en el pecho.
Pienso en esa x que frena un poco a la lengua, que pone su corte y chasquido, que recibimos gastada pero cargada de historia, de debate y de población. Esa equis es mucho más que la suma de sus letras. Esa equis es una herida, es una pronunciación, es un territorio náhuatl y la llegada de los españoles, y es también siglos de multiplicación y resistencia.
A estas noticias de dolor que vienen de tierra adentro abriendo caminos y preguntas, a éso también quiero decirle 'x' de México.
Que grita y se oye.
Que digna y rebelde.
Que Ayotzinapa.
Que antorchas.
Que existe.
Con esa equis. Con todas sus equis de lutos y deudas, con sus equis de pasado y de futuros, con esa equis tan inconfundible, tan resignificada y viva.



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