jueves, 25 de septiembre de 2014

Pero recuerda

La historia es así: vivo acá hace poco más de nueve años. Y uno de mis vecinos, el que vive del otro lado de la pared del comedor, ensaya -desde mi primera semana de estadía- el mismo set de 5-6 canciones. Nueve años ensayando los mismos temas. ¿Qué hace? Pone una pista y canta encima a todo volumen. Si bien vivo en un PH –la gloria de las paredes gruesas-, justo esa pared que nos separa es un muro común con acústica nivel durlock.
Vale aclarar que su selección son tristes casi desgarradoras baladas, y mi vecino el cantor, de tanto en tanto, sale por las noches con sus botas tejanas y un equipo de parlantes. Lo cual me mata, pero la verdad un poco me da ganas de entenderlo.
La segunda semana de mi llegada, salí a pedirle por favor que bajara el volumen. Tan fuerte sonaba todo en esa casa que nunca escuchó el chirrido del timbre. La siguiente vez esa misma semana, me imaginaba que entraba con un bate de béisbol y le partía los amplificadores. Un amor, lo sé. Hasta que un día, me crucé al vecino cantor y su mujer, me presenté y les comenté el asunto del volumen. El cantor -a pesar de su cara de nada- comprendió porque (si bien bajó sólo un ápice el volumen) fue espaciando los ensayos y haciéndolos más breves. La cosa es que hace un par de años que sólo ensaya una o dos veces por mes, esos 5-6 temas obvio, a veces es sólo una pasada de sus dos preferidos.
Una tarde probé de pararme en el comedor y cantar a capela el estribillo de su hit, que muy premonitoriamente se titula “Tu cárcel” y dice: “Peeero recueeerdaaa, nadie es perfeeecto y tuuu lo veraaaás”. Como para devolverle el gesto, le puse onda. No obtuve respuesta.
El año pasado, vino a la Argentina Marco Antonio Solís, cuya llegada fue fundamental para esta historia: vi el afiche y me di cuenta: es igual a mi vecino, o viceversa. Eurekaa, señores y señoras: mi vecino interpreta sus hits, se peina, se afeita y se viste igual, es su fan y duplicado. Y ensaya del otro lado de mi comedor. Increíble.
Esta tarde de lluvia me cancelaron todas las actividades que tenía afuera. Y me quedé trabajando en casa. Y mi vecino, ensayando un poco sus canciones de siempre. Afuera llovía arduamente.
A él, mi fiel aturdidor, pero después de todo, un laburante más, le envío a través de la pared este tema. Le negocio una Lila Downs... *peeeero recueeerdaaa ♫





https://www.youtube.com/watch?v=seovw-ogGIo

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