domingo, 3 de agosto de 2014

*Maschee

¿Se acuerdan que hace tan sólo una par de semanas estábamos locos por la final del mundial? ¿Se acuerdan que escribí acá lo que fue gritar goles arriba de un avión? Bueno, disculpen, pero debo volver –no puedo resistirme- con otra breve crónica.
Dice así: el viernes tipo cinco de la tarde mi hermano Lucas partía rumbo a Ezeiza, a tomarse –sí, sí, señores- un avión. Un buen rato antes de eso, pasé por su casa a tomar unos mates. Hablamos, entre pasajes de avión yla vida, de fútbol. Le dije que quizás salga a la cancha en estos días, que me tire tips. Lo hizo. En el palier de la casa, usando unas ojotas –que minutos después calzaba en el bolsillo de la mochila- a modo de croquis, entramos a dibujar un partido de fútbol imaginario, jugadas en el aire, boceto de fulbito. Cómo mirar, cómo poner el pie. Las cosas lindas que llegan a hacer algunos jugadores. Recordamos al Mundial y a nuestra selección, obviamente, claro que sí. Llegamos a la conclusión explícita de que el fútbol es un juego y para que sea lindo hay que jugarlo y jugarlo es recibir y pasar la pelota, recibir y pasar la pelota y en uno de esos pases, tratar, sí, que el equipo haga gol. El fútbol es ese equipo haciendo eso. Todo muy entretenido pero se hizo la hora, le di un fuerte abrazo, muy linda la charla y el couching, y me fui.
Bueno, horas más tarde, esa misma noche, me llega un wassap de Lucas, sin texto, sólo una imagen: la abro y es –como dijo otro de mis hermanos- una de las fotos más increíbles del año: mi hermano con Mascherano, en Ezeiza, a punto de subir al avión. Me caigo de culo, como dijo el poeta. SÍ, SÍ, SEÑORES, el tipo me estaba mandando UNA SELFIE CON MASCHERANO, UNA POSTAL CON JAVIER ALEJANDRO MASCHERANO, UNA FOTO DE LUCAS y MASCHE SONRIENDO A LA CÁMARA a punto de subir ¿a un queeeé? Sí, A UN AVIÓN. ¿Qué queda pensar? ¿La relación entre los aviones y el fútbol? ¿Que mi temporada con la selección y los aviones tenía un bis y ni lo sospeché? No lo sé. Sólo quiero decir que hay algo. Y es un zarpe de la vida, de la pelota, qué sé yo. Todavía no hablé con mi hermano. Pero yo, a partir de ahora, no me referiré más a esa famosa teoría de ‘los seis grados de separación de Kevin Bacon’. Ahora, desde anoche y para siempre, dos semanas después de la final de fútbol, digo: estoy a-un-grado-de-separación-de-Mascherano. Y éso es como pasar la pelota, recibir y pasar la pelota hasta que el equipo haga gol. Y lo hizo. Y gracias. Posta, aguante todo Emoticono heart ‪#‎Ojota‬ ‪#‎Avión‬ ‪#‎Gol‬

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