miércoles, 16 de julio de 2014

No te deja no te deja de alentar

Es sábado y estoy subiendo a un avión. Hay una llovizna helada. Argentina está por jugar con Bélgica. Clic. Un viaje que termina con un 1 a 0 histórico. Clic. Es miércoles y estoy en otro avión, Argentina gana por penales. Gritamos los goles con los demás pasajeros. Zarpadamente. Clic. Las únicas salidas al exterior son unas ventanillas ovales y una transmisión de radio que inunda el avión. Clic. Se acerca mi cumpleaños. Me encuentro con una caja de fotos. Bocha de clics. Todos estos años de gente. Clic. Cuando era chica, correr me parecía el mejor super poder que podía tener un ser humano. Clic. En mi barrio había un parque enorme, y un poco más allá dos grandes clubes, uno vecino del otro. Clic. Fui socia de Independiente y de Racing, en ese orden. Clic. Soy de Racing. Clic. Encuentro una foto en la que estoy en el borde de una cancha, pero no es ninguno de esos clubes. Sonrío. En la foto. Clic. 12 de julio de 2014, en la noche. Sale festejo en mi casa. Estoy pasando música. Cada vez que corto un tema, la gente en la pista de baile en lugar de gritar: "cheee díyei buuu", estalla: "Brasildecimequésesiente". Zoom en mi cara: esto es histórico. Clic. Momento de las velitas y cantitos habituales. Mientras pido los tres deseos, la gente entona: "Brasildecimequésesiente". Zoom en la cara de los invitados: esto es histórico. Clic. Llega el tan mentado domingo 13 de julio. Nací a las 11.10 de la mañana, hace 34 años. Clic. Hoy juega Argentina con Alemania. Con uds, la final de los clubes de clubes. Clic. Salgo al kiosco, tornados de personas corren hacia puntos de encuentro. Todos tienen cara de gol. Clic. Termina el partido. Sigue siendo mi cumpleaños. El más extraño de mi vida: estoy caminando junto a miles de personas por la avenida corrientes. Hago zoom en el obelisco: todo es celeste y blanco. Clic. Y gracias. Sonrío. Clic, clic, clic.

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