miércoles, 30 de julio de 2014

*Art Tatum



Cuando era chica, pero no tan chica porque ya existían los discos compactos, descubrí felizmente que mi abuelo había comprado una colección de jazz de esas que vendían en los puestos de diarios. La cosa es que me grabé muchos de sus discos, gracias a la paciencia enorme de ambos: sentarnos a escuchar el disco, hasta que se cortaba el cassette que grababa (calcular el tiempo para el lado A y el B), darlo vuelta y seguir grabando. Un tipo de dedicación que ahora casi que aplica en exclusiva para los programas gourmets, pero que antes cabía a tantos asuntos cotidianos, puro play pausa stop rewind fastfoward, y seleccionar de cada disco los temas, anotar en el lomo del cassette: "Jazz / selección...". Así, hermosas horas y horas.
Estos días de mucho trabajo en mi escritorio, los estuve escuchando online.. es increíble: todos los autores, todos los temas están en el ciberespacio. Pero entonces pensé en aquellas enormes tardes de grabación y fui a buscar uno de los cassettes favoritos (...a la, tal vez, caja más inútil de mi hogar: la caja de los 'cassettes'), bueno, ¿y queeé pasoooó? Lo encontré. Estaba. ¡Maravilla! Con esto me despido, tengan todos uds muy buenas noches..

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