No puedo esconder las canas

Esta escena, el otro día en el subte: en los asientos que tengo enfrente hay una señora. De tanto en tanto me mira. De pronto, se levanta, se acerca y me dice:
- Hola, con esa carita... ¡tenés canas!
La miro en silencio. E insiste:
- Ahí, tenés tres canas
- Bueno, son más de tres...
- Pero con esa carita
- ??
- Mis hijos a los quince ya tenían canas pero más en mechones
[hace el gesto de peinarse y mostrar las sienes]
- Bueno, tengo 34 no quince
- Aaay, pero igual sos muy jovenciiita
- ??
- Y es raro porque cuando salen las canas, salen así
[insiste con el gesto de teñirse ao vivo la sien. Comprendo que se está demorando en irse y que todo el vagón está aprendiendo su lección sobre canas]
- Sí, salieron así
- Claro, porque son cortitas, quedan paradas
- Sí, como antenas
[le contesto, ella mira mi cabeza]
- Jajaja, sí. Pero está bien, sos muy jovencita..
[retruca, quiere ganar; yo quiero perder y que se retire]
- Sí.
[sonrío y dejo de mirarla]
- Bueno, ¡suerte!
- ??
Suena la alarma, se abre la puerta, se va. Es el diálogo más inverosímil que tuve en el subte. Adiós para siempre, y le dedico este tema. Buen día para todos ‪#‎Nopuedoesconderlascanas‬ ♫




https://www.youtube.com/watch?v=QTZiziN47Ss

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